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viernes, 10 de noviembre de 2017

Bosque de Moal: un bosque para perderte en Asturias

El Principado tiene un blog turístico en el que hace un recorrido por la naturaleza, paisaje, cultura, gatronomía, pueblos, etc de Asturias. 

Una de las últimas entradas tiene por título 6 bosques para perderte en Asturias,  y uno de esos bosques es el de Moal y, aunque en este blog ya se ha hecho en numerosas ocasiones mención a esta ruta, nuestra ruta, me ha parecido oportuno publicarla por la delicadeza con la que es tratada por su autor/a.

Cuando tu vista atisbe el bosque de Moal, te parecerá que estás a las puertas del mismísimo cielo, y que el cielo está pintado de verde y totalmente lleno de árboles… En realidad descubrirás que tu cielo en ese momento está justo al lado del mítico Bosque de Muniellos, Reserva de la Biosfera por más señas.
El bosque de Moal es ideal para caminar, y para conocer las impresionantes florestas del suroccidente asturiano. Además la ruta tiene la ventaja de que parte del coqueto y amigable pueblo cangués de Moal. Una vez que te adentres en el universo forestal, encontrarás corripas - construcciones de planta circular para almacenar los erizos del castaño - y también cortinos - construcciones también circulares para proteger las colmenas de los impulsos golosos del oso pardo -.

Caerás en la cuenta de que estás en un planeta atlántico, ancestral refugio del oso pardo, y donde también ha dejado su huella inteligente la mano del hombre. Un bosque y una ruta humanizada en la que caminarás a la orilla del río Muniellos, entre hayas, castaños y robles. Cuando alcances el mirador de Montecín, tu mirada tendrá el mayor regalo que jamás imaginó: Moal, el puerto del Connio y el bosque de Muniellos - el mayor robledal de Europa - en un barrido panorámico… ¡Sencillamente increíble!

lunes, 9 de julio de 2012

Moal oferta el turismo rural.

Hace ya tiempo que tenía que haber publicado una nueva entrada, pero llevo una larga temporada en la que disfruto mucho mas "folgando" que poniéndome delante del ordenador a contar la historia de Moal y sus gentes. Por éllo, pido disculpas a todos los que seguís entrando en el blog y os encontráis día tras día con la misma página.

La mía, he de reconocerlo, es una crisis de bolígrafo, pero hay otra crisis, la económica, que está afectando a muchos millones de personas y que su máximo exponente lo tiene en la economía: no consumimos y en ese círculo vicioso cada día que pasa estamos peor que el anterior.

Es en estos malos tiempos  cuando las empresas tienen que aguzar el ingenio, adaptarse a la nueva situación  y buscar fórmulas nuevas para  vender sus productos. Moal y sus gentes no son una excepción y de ahí que, de las casas de turismo rural que existen en el pueblo,  me llegue una oferta de la mano de los Apartamentos Rurales Casa Pasarón, con la que pretenden captar clientes y vender la zona como reclamo turístico.


La fórmula consiste en ofrecer dos noches de alojamiento durante el fin de semana, aunque también puede ser entre semana, en Casa Pasarón;  una comida o cena para dos personas en el Restaurante Casa Funsiquín de Gedrez y una visita al alfar de cerámica negra de Llamas del Mouro. El precio total del paquete asciende a 159 Euros para las dos personas.

La información de los establecimientos participantes, así como las reservas, se hacen a través de la página Web www.lafabrica3.com, quien remitirá los correspondientes bonos para el restaurante y la visita. Si el cliente lo prefiere, tampoco hay ningún problema en reservar a través de la casa rural, la cual remitirá  directamente la documentación. 

Una gran idea que a buen seguro tendrá una fenomenal acogida y que en un futuro vendrá acompañada de nuevas ofertas y opciones para ese paraíso natural que es la comarca de Fuentes del Narcea.

miércoles, 27 de julio de 2011

Sendero accesible de Muniellos

Un acuerdo suscrito entre la Consejería de Medio Ambiente del Principado de Asturias y la obra social de La Caixa, sirvió para que en la primavera del año 2009 se abrieran al público cinco rutas en distintos espacios naturales del Principado, acondicionadas para que pudieran transitar por éllas personas con movilidad reducida o poca visión.

En la senda de Muniellos, aún en construcción
Una de esas actuaciones se llevó a cabo en la Reserva Biológica de Muniellos y consistió en adaptar un tramo de unos 750 metros, que tiene su incio nada más cruzar el puente que salva el río Muniellos,  en las inmediaciones del Centro de Recepción,  donde se coge un sendero de madera que durante todo su recorrido discurre paralelo al río. De esta manera se pretende que todo aquel que se acerque a visitar este espacio natural, pueda  disfrutar del paisaje y de los sonidos y aromas del bosque.

Inicio de la senda
Pasados ya dos años desde la apertura de la ruta, sólo hay que ponerle un pero. Me cuentan que la ruta ha permanecido cubierta de maleza, y por lo tanto intransitable, durante  el mes de junio  y una gran parte de julio, hasta que en la semana posterior a la festividad del Carmen un  grupo de operarios procedió a su desbroce. De poco sirve por lo tanto, realizar anuncios institucionales como el que se puede ver en la TPA,  en el que se observa a un representante de la administración disfrutar? de la ruta en compañía de varios niños, al tiempo que vende las "excelencias" de Muniellos, o publicitar un catálogo de sendas verdes de Asturias si las mismas no se conservan en las mínimas condiciones de accesibilidad.

Vista del río
Nuestros gobernantes hablan mucho de accesibilidad y de suprimir barreras arquitectónicas, pero no se trata solamente de poner los medios, también hay que conservarlos y, por lo que se ve en este caso, la conservación no ha sido todo lo deseable que se debiera.

Un descanso junto al panel informativo
Dicho lo anterior y como supongo que esta anomalía seguirá produciéndose en sucesivos años,  invito a todas las personas que sufren algún tipo de inconveniente físico y no puedan realizar la ruta por falta de conservación,  que eleven la correspodiente protesta ante la Consejería de Medio Ambiente, Ordenación del Territorio e Infraestructuras, denunciando la situación. Mientrás tanto, tienen la opción de hacer el itinerario en dirección a Moal, pues también van a disfrutar de los colores, olores y susurros que aportan al unísono el bosque y el río,  y además lo van a hacer por una pista con buena anchura para caminar, que está encementada y con un trayecto que puede llegar a los 4 kilómetros, con la posibilidad de abandonarlo cuando lo consideren conveniente.

lunes, 30 de mayo de 2011

Mi verde valle

No se cumplieron los malos pronósticos, que los hombres y mujeres del tiempo vaticinaban para la Semana Santa en Asturias y gracias a ello pudimos disfrutar de su paisaje mas de lo que inicialmente nos habían vaticinado. No quiere esto decir que todos los días fueran buenos, meteorológicamente hablando, pero sí permitieron hacer alguna pequeña ruta por los alrededores de Moal y poder disfrutar de un campo que estaba exultante,  con una explosión de verdes que en breves fechas, cuando la primavera irrumpa por completo,  inundará la retina de todos los que viven o se acerquen hasta la zona.

Moal desde La Chalga

Para mostraros ese estallido vegetal, nada mejor que unas fotografías sacadas el día de jueves santo. Ni que decir tiene que la cámara es una digital normalita y el fotógrafo un profano en la materia. Hechas estas aclaraciones, ya me diréis si merece la pena realizar un viaje hasta este rincón del Principado y gozar de una naturaleza que en determinados momentos parece que te va a tragar.

 Muniel.los desde la carretera del Connio

El Cascarín de Moal visto desde la ruta Moal-L.larón

El valle de Moal con Muniel.los al fondo 

Muniel.los desde las inmediaciones del mirador del centro de interpretación

Muchas veces hemos oído decir que para muestra basta un botón. Pues las imágenes que acabáis de ver sólo son el botón de esa muestra. Ahora os toca a vosotros acercaros a este paraiso natural que es el Parque Natural de Fuentes del Narcea, Degaña e Ibias para poder contemplarlo y gozarlo en todo su explendor.

Nota aclaratoria: Esta entrada tenía previsto publicarla a primeros de mayo, pero un error de blogger se la tragó por completo y desapareció del archivo. Pasado un tiempo y coincidiendo con el encuentro bloguero apareció de nuevo por arte de birlibirloque y ahora, aunque ya avanzada la primavera, me permito publicarla porque seguro que mi verde valle, está en estos momentos más verde que nunca.

viernes, 6 de agosto de 2010

Ruta Agüera del Coto-Moal (G.R. 203)

Itinerario: Agüera del Coto-Lartosa- Veiga´l Tachu- Centro de Interpretación de Muniellos- Moal.
Dificultad: Fácil
Distancia: 17 kilómetros.
Duración: 6 horas.
Desniveles: Agüera del Coto 500 metros-Lartosa 850 m.-Veiga´l Tachu 640 m.- Alto Cul.ladiegu 1044m.-Moal 620 metros.


Moal es punto de partida y llegada de dos de las rutas interiores del Parque Natural de las Fuentes del Narcea, Degaña e Ibias. Es el inicio de la etapa que termina en Larón (de la que ya publiqué una entrada en el mes de julio de 2008), y llegada de la que comienza en Agüera del Coto.

Moal (final de etapa), Oballo y el alto Cul.ladiegu
El hecho de que estemos en agosto, mes en el que más gente disfruta de vacaciones y de que no haya realizado todavía ninguna entrada sobre la ruta Agüera-Moal, es lo que me anima a plasmarla en el blog y  contribuir con ello a que sea un poco más conocida, pues a buen seguro que durante estos días serán muchos los turistas que tengan a bien visitar la zona. Lógicamente se trata de una ruta bonita y fácil de hacer por personas que realicen un mínimo de ejercicio diario, y que además, en días despejados, permite gozar de unas vistas magníficas, especialmente en los puntos más elevados del itinerario.

Banco próximo a Lartosa desde donde se contemplan los Peneos María
Agüera es un pueblo bañado por el río que le da nombre, el Coto. En el pueblo se pueden apreciar un puñado de casas de buen porte y una iglesia parroquial que conserva un retablo del siglo XVII. Rodeado de prados, es el centro neurálgico de la parroquia para cuyos pueblos salen diversas pistas asfaltadas.
Vista de Agüera del Coto
Vista desde Agüera hacia el inicio de la ruta
Agüera del Coto no está dentro de los límites del Parque, pero una vez iniciado nuestro itinerario, para lo cual debemos seguir la carretera que conduce a San Antolín de Ibias, nos percatamos que a medio kilómetro un cartel nos indica que nos estamos adentrando en el territorio del Parque. Un poco más adelante, mientras la carretera se introduce en un túnel para salvar  la Peña del Aguila, debemos tomar por la izquierda el trazado de la carretera antigua, que paralela al río nos conduce hasta la señalización del camino de Lartosa. En este punto confluyen dos etapas: la que  nos ocupa y la de Abanceña a Agüera. Esta última, abandonada por la administración, presenta un camino imposible de seguir al estar totalmente tomado por la maleza.
Cartel indicador del Parque
Confluencia de las rutas Abanceña-Agüera y Agüera-Moal
Ruta Abanceña-Agüera
En las cercanías, donde convergen ámbas etapas, el río Cabreiro entrega sus aguas al Coto y desde aquí hasta la Veiga´l Tachu seguimos en sentido contrario su curso, cuyas aguas brotan en las proximidades del puerto del Connio y que discurre encajonado muy por debajo de nuestro camino. Tampoco nos abandonan los Peneos de María, que dan nombre a unas formaciones rocosas muy llamativas al estar superpuestas y pobladas de vegetación.

Vista subiendo hacia Lartosa
Camino de Lartosa
Siguiendo el cartel que indica Lartosa, pasamos seguidamente el puente que salva el río del Couto  y comenzamos un pronunciado ascenso por una pista en muy mal estado para los vehículos,  -que sufren especialmente los vecinos de Lartosa para ir a la parroquia o  a Cangas  si optan por salir por este lado del valle, si bien tienen otra opción, poco recomendable también, que es salir a la carretera del Connio-. El ascenso se hace entre castaños y a medida que zigzagueamos y ganamos altura vamos descubriendo nuevos paisajes. Una vez coronado este fuerte repecho el camino llanea e incluso desciende hasta llegar a Lartosa tras dos horas de caminata desde la salida.

Vista de Lartosa
Lartosa es un pueblo semiabandonado, en el que permanentemente viven tres personas. No obstante conserva numerosas casas, varias restauradas, que durante la época veraniega son ocupadas por las familias originarias del lugar que actualmente residen fuera.
Lartosa y los Peneos María
Dejamos a nuestras espaldas Lartosa  y seguimos caminando en descenso unos 1500 metros hasta la Veiga´l Tachu. Durante el recorrido podemos contemplar los restos de la antigua explotación minera de la que se extrajo gran cantidad de carbón en la década de los 80  y dio trabajo a varias decenas de personas.

Casas en la Veiga´l Tachu
La Veiga´l Tachu es otro de los pueblos que con el paso de los años se ha ido despoblando, si bien, al igual que Lartosa, revive durante el verano con la llegada de varios hijos del pueblo. El lugar conserva varias casas y paneras con buena planta.

Rincón en la Veiga´l Tachu
La subida hasta el alto del Cul.ladiegu nos hace de nuevo sudar, pues durante 5 kilómetros el camino es empinado. Diversos árboles de ribera y prados nos acompañan en el primer tramo del ascenso, para luego ser sustituidos por robles, hayas y monte bajo donde prevalece la retama. Una vez en la cima, a nuestra izquierda parte un camino que no debemos tomar pero que nos llevaría a las estribaciones de Peña Ventana, desde cuya cumbre se aprecia el alto valle del Narcea y el del Coto.

Vista desde el Cul.ladiegu
Comenzamos a bajar contemplando el bosque de Muniellos a nuestra derecha y de frente el mirador del Montecín, punto culminante de la ruta del Bosque de Moal. Al llegar a una campera en la que la pista gira 300 grados, surge frente a nosotros una senda que en 15 minutos nos lleva al Centro de Interpretación de Muniellos y que es el único tramo del recorrido que no se puede realizar con vehículo.
Bosque de Muniellos
Una vez visitado el Centro y tras acercarnos al mirador del Pico Luis para observar en todo su explendor el bosque de Muniellos y el valle de Moal, debemos tomar la carretera que nos lleva a Oballo, que discurre por encima de la Granda Espina y que coincide con la parte inicial de la ruta de Los Cubaninos. Desde el Centro de Interpretación hasta Moal tenemos algo más de dos kilómetros que se hacen tranquilamente en una hora, siempre y cuando no nos apartemos para visitar la localidad de Oballo, que queda un poco retirada de la ruta.

Centro de Interpretación de Muniellos
El descenso hasta Moal se realiza por la pista asfaltada que da servicio a Oballo y que en pocos minutos te deja en  la capilla de San Juliano, punto final de este itinerario.
Horreo y panera en Moal
Sólo desear que alguno de los lectores de este blog pueda disfrutar de la etapa y  dejarnos aquí sus comentarios e impresiones.

viernes, 23 de julio de 2010

Un paseo fotográfico por Muniellos

El periódico La Razón recogía en sus páginas hace unos días, un artículo que bajo el título "Mundo guía" nos hablaba sobre las guías de viajes y al mismo tiempo nos daba cuenta de las dos tiendas especializadas que sobre la materia hay en Madrid: Altair y La Tienda Verde.

Al citado artículo había llegado gracias a la sección de noticias de Moal "Puerta de Muniellos",  y me llamó la atención  porque una de las dueñas de La Tienda Verde afirmaba que en España se vendían muy pocos libros de viajes, y menos en verano, y que los viajeros se centraban más en realizar rutas por la montaña, siendo Muniellos, en Asturias, una de las zonas más frecuentada durante el estío.

Aprovechando también el verano, un grupo de vecinos de Moal programó una visita a las lagunas y uno, sabedor de esta circunstancia, les pidió que realizasen fotos para poder mostrarlas después en el blog. Ya han pasado 4 semanas desde que se realizó la excursión y ahora, a punto de comenzar el mes de agosto, mes de vacaciones por excelencia, creo que es un buen momento para mostrar las imágenes que los "papudos" captaron con la cámara.

Es siempre gratificante contemplar las fotos de lugares, pueblos o paisajes que ya conocemos o que nos gustaría conocer, pero más importante es poder verlos "in situ" y que nuestra retina haga de visor y nuestro cerebro de tarjeta de memoria. Así que, si has llegado a esta página en busca de información y todavía no conoces Muniellos, ahora es un buen momento para visitarlo, porque las fotos que puedes contemplar son sólo un aperitivo de lo que te espera cuando estés realmente dentro del bosque. Para más información pincha aquí.

martes, 26 de enero de 2010

Ruta de "Las Cascadas"

Itinerario: Moal-La Fervienza-Oballo-Larna-Aguasblancas-Ventanueva-Moal
Dificultad: Fácil. Se puede realizar también con bicicleta de montaña
Distancia: 12 kilómetros 500 metros
Duración: 4 horas
Desniveles: Moal 620 metros- Oballo 800 m.- Larna 720 m.- La Venta 550 metros

Hace tiempo que tenía pensado escribir sobre una nueva ruta que he bautizado como de "las cascadas” y que permite contemplar el salto de la Fervienza en las proximidades de Moal y el de Aguasblancas por debajo de Ventanueva. La ruta se realiza en la mayoría del trayecto por caminos reales, es decir caminos que antaño comunicaban los distintos pueblos de una zona y que hoy en día están en muchos casos abandonados.


La Fervienza vista desde Moal

La cascada de la Fervienza sólo tiene agua durante el invierno y la primavera, aunque algunos años, cuando el otoño es lluvioso, se puede apreciar el salto a partir de noviembre. Aguasblancas es la mayor cascada de todo el suroccidente y si bien ha visto restringido parte de su caudal para el consumo, sólo carece de agua en los meses del estío.

Cascada de La Fervienza
La ruta se inicia en Moal y para coger el camino apropiado tenemos que tomar la carretera en dirección a Ibias. Sobrepasado el pueblo,  sale un camino a mano derecha que debemos tomar y que conduce al cortinal de Las Corradas. Siguiendo una empinada cuesta entre prados, cercados con muros de piedra, llegamos hasta una pronunciada curva a la izquierda, próxima al depósito del agua de Moal. En la curva debemos seguir rectos durante unos metros para contemplar la cascada de la Fervienza a la que, siguiendo el corte de la montaña, podemos acercarnos bastante por un buen camino, si bien un cable electrificado para evitar las incursiones del jabalí, nos dificultará el paso. Tenemos que desandar lo andado  para proseguir ascendiendo por el antiguo camino real,  que hasta la década de 1970 era la salida más importante que los vecinos de Oballo tenían para comunicarse con el exterior.


Vista general de Oballo

Sobrepasamos el depósito y entre praderías podemos apreciar a nuestra izquierda un promontorio denominado “Los Castrinos”, que como su nombre indica probablemente fuese un castro celta, del que hablaré próximamente en una nueva entrada. El camino, sin temor a perdernos, sigue ascendiendo entre prados hasta que entramos en Penocueto, que podríamos traducirlo al castellano como  zona alta, solitaria y pedregosa, por la que nos puede resultar dificultoso transitar debido a su falta de uso, motivo por el cual puede estar invadida de espinos, zarzas y ortigas. Penocueto era punto de descanso para la juventud de Moal, en aquellos lejanos años en que subía andando a Oballo para disfrutar de la fiesta.

Oballo desde La Chalga

Cuando llevamos dos kilómetros recorridos llegamos a las primeras casas de Oballo, pueblo que conserva típicos horreos y alguna casa con la arquitectura de principios del siglo XX. Pasamos por delante de varias casas que escoltan a la iglesia y al llegar a un chalet con huerta, jardín y cercado de hierro, tomamos un camino a mano derecha que nos lleva al cementerio, lugar por donde pasamos al poco tiempo. Estamos a unos 800 metros de altitud y empezamos a disfrutar de numerosas montañas del concejo de Cangas.

Al lado del salto de La Fervienza

Seguimos el camino y un poco más adelante aparece una pequeña área recreativa con una reducida piscina, que se nutre del reguero de La Fervienza, arroyo que unos metros más abajo se precipita formando la cascada, que resulta difícil  divisar debido a lo abrupto del terreno.

Cortín entre robles

Continuamos nuestra marcha por un buen camino desde el que podemos observar la gran mayoría del pueblo de Moal y en lontananza el pico Caniechas, el 2º en altitud del concejo de Cangas con sus 1924 metros. Son ahora los robles los que  nos acompañan durante un trecho, llegando incluso a ocupar el interior de un cortín que se asienta en un pequeño rellano a la izquierda de nuestro sentido.

Vista de Moal

El camino, cómodo de andar, deja atrás los robles cuando llegamos a los prados de Cheireo, pertenecientes a Posada de Rengos, cuyo pueblo distinguimos por ser el mayor de la zona, en la que también podemos contemplar La Venta o Ventanueva, Vega de Rengos, Caldevilla y Los Eiros, así como el Palacio de La Muriella. En este tramo debemos seguir siempre de frente y despreciar las sendas que surgen a nuestra derecha y que nos llevarían en fuerte descenso a la carretera general.
Vista del valle de Posada de Rengos

Vuelve a surgir el monte bajo y el matorral, poblado especialmente de folguera o helecho, cuando la ruta serpentea ganando altura, hasta que en la tercera curva debemos continuar por el camino que nos sale de frente. Llevamos 5 kilómetros desde que salimos de Moal, con el monte poblado de helechos, ganzos y escobas, cuando surge ante nuestros ojos la cascada de Aguasblancas, cuyo perfil veremos ya hasta las proximidades de Larna, en cuyo pueblo entramos rodeados de castaños y prados.


Cascada de Aguasblancas y Caldevilla

La entrada en Larna se produce por la parte baja del pueblo y por donde debemos tomar la pista que nos lleve a las proximidades de la carretera general AS-15. Antes visitaremos el pueblo, que se asienta en una ladera a los pies de Peña Ventana, y en el que podremos apreciar modernos edificios y casas tradicionales, así como un buen número de paneras y hórreos que hasta hace pocos años conservaban los teitos de cubierta vegetal.

Entrando a Larna

Llevamos 7.500 metros recorridos cuando tomamos la pista asfaltada, que en fuerte descenso y rodeada de prados nos acerca a la carretera. Al llegar a un antiguo lavadero minero, hoy en día casi tomado por la vegetación, que se encuentra a escasos metros de la carretera, aparece una senda a nuestra derecha; se trata del antiguo camino real de Larna a Ventanueva. Debemos cerciorarnos de que está limpio de maleza, pues en caso contrario tendríamos que bajar hasta la carretera y hacer el recorrido por la misma hasta La Venta.


Panorámica de Larna

Es una pena que los caminos reales del concejo de Cangas estén tan abandonados, pues si bien han dejado de cumplir la función primordial que tenían encomendada, que era la de servir de vía de comunicación entre distintos pueblos, fuese andando o en caballerías, la construcción de nuevas pistas y carreteras los ha dejado en el mas absoluto de los abandonos y en consecuencia se están perdiendo unas vías que son patrimonio de todos. No obstante, según una noticia publicada en el diario El Comercio, el ayuntamiento de Cangas tiene previsto iniciar en abril una campaña de desbroce y limpieza de viales, que abarcará a todos los pueblos del concejo. Esperemos que así sea.

Aguasblancas desde la carretera

Cuando llevamos recorrido un trecho, surgirá de nuevo a nuestra izquierda la cascada de Aguasblancas, que entrega sus aguas precipitadamente en el Narcea. Mario Gómez nos la describía en 1930 de la siguiente forma: “¡Qué bella, qué imponente!. Esta abrupta ladera parece un monstruo que babea irritado al ver cómo unos seres enclenques y desmedrados labraron a sus pies una vía, por la que cruzan veloces y alborotadores y sin mostrarle el menor pánico. ¡Qué cendales, qué tules sueltan allí las Náyades!. ¡Qué torrente se despeña como a unos treinta metros, para hundirse en una hoya que él mismo se labró y donde se esconde, púdico, de los viajeros indiscretos.” Digna de admirar la retórica con la que el gran Mario nos describe la cascada, si bien incurre en un error de apreciación, al decir que se despeña desde unos 30 metros cuando en realidad lo hace desde 60.

Ventanueva y río Narcea

La senda se junta con  la carretera en la entrada de Ventanueva, que significa precisamente eso,  venta nueva, que se construyó en 1772, aprovechando la extracción de madera del monte de Muniellos,  según comenté en la entrada sobre Moal y Muniellos. La Venta es cruce de carreteras y lugar donde el río Muniellos deposita sus aguas en el Narcea.

La AS-348 en el desfiladero del Trabanco

El regreso hasta Moal debemos hacerlo por la carretera AS-348 y en el recorrido podremos aprecir el pequeño desfiladero del Trabanco. El trayecto, aunque casi todo el tiempo  va en ligero ascenso, no debe llevarnos mas de 25 minutos.  La ruta también permite hacerla en bicicleta de montaña, pero en este caso es aconsejable subir desde Moal hasta Oballo por la pista asfaltada, que parte unos metros más allá del camino que tomamos para hacerla andando.

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