El pasado martes 24 de febrero se celebraron, como todos sabeis, los actos lúdico-festivos del carnaval, antesala de la Cuaresma, que se inicia al día siguiente con la celebración del miércoles de ceniza.
Varias décadas han pasado desde que, a pesar del franquismo, los escolares de Moal que por aquellos años teníamos en la escuela la jornada partida, disfrutábamos de la tarde libre el día de carnaval. En estos años que nos toca vivir, los estudiantes gozan del día completo de fiesta y, en algunas ocasiones, como ha ocurrido este año, hasta de dos días de vaciones: lunes y martes.
Allá por la década de 1960, la enseñanza era obligatoria hasta los 14 años y todos los que teníamos menos de esa edad, cogíamos las "chuecas" (los cencerros de las vacas) y las tocábamos por todo el pueblo sin parar ni un minuto, disfrutando del alborozo de una tarde excepcional. A medida que el día daba paso a la noche, nos disfrazábamos e íbamos pidiendo por las casas, recibiendo normalmente como premio una peseta, aunque algunas veces la cosa se quedaba en una o dos "perronas".
A medida que la noche avanzaba, los niños nos retirábamos y nuestro lugar era ocupado por los mozos/as del pueblo que disfrazados iban individualmente o en cuadrillas, recorriendo todas las casas, donde eran siempre bien recibidos y obsequiados con rosquillas, vino y alguna bebida alcohólica.
La década de las 90 fue como un viaje por el desierto, al perderse la tradición de disfrazarse, por lo que algunos años llegaron a pasar los carnavales completamente desapercibos.
La Asociación de Muyeres de Moal, a las que acompañaron también hombres y niños, organizó este año para la ocasión, una serie de disfraces y mascaradas que recorrieron todo el pueblo, dándole un ambiente y un colorido especial.
Los últimos años, la Asociación está tratando de revitalizar la fiesta y este año han demostrado que con ganas e ilusión se pueden hacer bien las cosas y lo que es más importante, darle vida a un pueblo que durante unas horas pudo despertar del letargo que impone el invierno.
El carnaval del 2009 ha estado concurrido, al ser muchas las personas que se disfrazaron y según me cuentan los informadores, alguno lo hizo tan bien, que fue complicado descubrir de quién se trataba. Debajo dejo una foto para que los no disfrazados nos saquen de dudas sobre quién era la persona en cuestión.
La jornada finalizó con una cena en la que tomaron parte los participantes en la fiesta, las mujeres de la Asociación, los familiares y allegados, en los que no faltó la carne de gocho, las bebidas y la juerga.
Por último, dar la enhorabuena a la Asociación de Muyeres y desearles que continúen con la gran labor que están desarrollando para revitalizar las costumbres y tradiciones de Moal.

























